Las predicciones tecnológicas más fallidas de la historia

Hoy por hoy, en un mundo en el que la NASA va a Marte como el que va a comprar el pan, todo el que dice que algo, tecnológicamente hablando, no será posible jamás, no solo recibe varias miradas de incredulidad, sino también gente señalando con el dedo y riéndose en su cara de forma directa y sin tapujos. Y es que ya no se trata de un “¿Será posible?” sino de un “¿Cuándo será posible?”. Y se nota. Hemos perdido tanto la inocencia que ya no es que lo intuyamos: Es que sabemos fehacientemente que habrá hologramas en un momento u otro, que algún día estaremos perpetuamente conectados a Internet y que la velocidad-luz es solo cuestión de siglos. Da igual si la teoría en cuestión tiene sentido o no tiene sentido (¿Ordenadores que nos hablen de tú a tú? ¡Claro! ¿Unicornios mecánicos que disparan fuego? ¡Por qué no!): Después de los fallos de cientos de expertos en la industria tecnológica, ¿quién se atreve a decir que algo no va a ocurrir? ¡Mira estas frases de gurús de la industria y alucina con las predicciones más fallidas!

Internet destruído

La frase: “Predigo que Internet pronto estallará en una Supernova y en 1996 se colapsará catastróficamente”

Quién la dijo: Robert Metcalfe, más conocido por ser el hombre que co-inventó Ethernet y fundó la exitosa 3Com (ahora parte de Hewlett Packard, que pagó por ella 2.700 millones de dólares). La frase en cuestión la escribió en una columna de prensa, en 1995, donde prometió comerse sus palabras si se equivocaba en lo más mínimo. En 1997, después de comprobar que Internet no se había colapsado en absoluto, Metcalfe se plantó en una conferencia con una batidora, cogió una copia de su columna, la mezcló con líquido y se la comió. Tal cual. Hoy por hoy, no hace falta ni decirlo (ya que, de no ser por él, ni siquiera estaríais leyendo esto), Internet sigue creciendo más que nunca y a buen ritmo.

Quien tiene boca… Pero este no ha sido el único error de Metcalfe en la industria tecnológica, ya que el buen hombre parece fallar más que los planes de Pierre Nodoyuna. En el año 2000, Metcalfe hablaba sobre Linux y el software libre así: “La ideología del Movimiento Open Source es una tontería utópica que me recuerda al comunismo. Linux es como un software orgánico que crece en la utopía gracias a los espiritualistas. Cuando Windows 2000 llegue, adiós Linux”. Y todos sabemos lo que pasó al llegar Windows 2000, del que ahora no se acuerda ni Bill Gates. Pero no solo se equivocó en su predicción sobre Linux y las tecnologías OpenSource, sino también sobre el fin de Internet sin cables… ¡en 1990! “Después de que la burbuja del móvil sin cable explote este año, volveremos al cable. Los baños siguen teniendo tuberías, y por la misma razón, los ordenadores seguirán conectados por cables”. Porque, ya sabéis, eso de la comodidad es una moda pasajera. Pronto volveremos a dormir en colchones de piedra.

El iPhone que nunca existió

La frase: “Todo el mundo me pregunta cuándo sacará Apple un teléfono móvil. Mi respuesta es “Probablemente nunca”

Quién la dijo: David Pogue, un escritor tecnológico que, cuando dijo estas palabras, en 2006, escribía para el New York Times (donde, efectivamente, le cayó una bronca enorme pocos meses después). Pogue ha escrito varios libros sobre Mac y es un insider de excepción: Incluso en 2002 presentó la Keynote de Apple en Nueva York. En 2007, solo unos meses después de sus proféticas palabras, Steve Jobs anunció la salida del iPhone, el teléfono más vendido de la historia entre sus variados modelos, convirtiendo así la frase de Pogue en un chiste. Se podría haber informado mejor el buen hombre, ¿no?

Quien tiene boca… Curiosamente, el hombre que anunció que el iPhone nunca existiría no solo se volvió un gran defensor de éste, sino que, además, protagonizó una de las historias más curiosas protagonizadas por el teléfono en cuestión: Unos años después del incidente, Pogue libró una batalla en la red en la que pidió a sus seguidores en Twitter (aproximadamente un millón y medio, que se dice rápido) que le ayudaran a encontrar su iPhone robado gracias a la aplicación iPhone finder. Tras unos momentos de incertidumbre, el hombre que dijo que nunca existiría un teléfono de Apple terminó recuperándolo sin mayor problema gracias a la colaboración de todos. Al menos le queda la tranquilidad de no ser el único en meter la pata hasta el fondo con el iPhone: Steve Ballmer, actual director de Microsoft, afirmó en 2007, “No hay ninguna posibilidad de que el iPhone vaya a conseguir ganar en ninguna franja de mercado”. Claro que no, Ballmer. Claro que no.

Aspiradora nuclear

La frase: “Las aspiradoras nucleares serán una realidad en 10 años”

Quién la dijo: Alex Lewyt, el 1 de Enero de 1955, quizá producto del champán en exceso o de que las uvas se le habían subido a la cabeza, quién sabe. Lewyt era el creador de una aspiradora con su nombre, con la originalidad de que no precisaba de bolsa de basura. Esta invención le hizo ganar varios premios como vendedor de aspiradoras, e incluso ganó uno de la Sociedad Americana de Ingenieros Industriales. Hay que tener en cuenta que por aquel entonces la gran amenaza era el poder atómico, y muchos se creyeron punto por punto sus palabras. Por suerte, la aspiradora nuclear nunca llegó a ver la luz y lo más parecido son aquellas que funcionan con motores digitales y autosuficientes.

Adiós a la electricidad

La frase: “Cuando la Expo de París [de 1878] cierre, la luz eléctrica  se terminará y nunca más oiremos hablar de ella”

Quién la dijo: Erasmus Wilson, un famoso cirujano que escribió numerosas obras en las que se centraba en la salud de la piel, y que, por lo visto, nunca hizo a la luz de una bombilla. Por su parte, la exposición universal parisina a la que se refería tenía como grandes inventos al teléfono de Graham Bell o la luz eléctrica de Edison (llamada la “lámpara incandescente de Edison”), que iluminó la Avenida y la Plaza de la Ópera. De hecho, el profesor estaba equivocado desde el principio, ya que la luz eléctrica llevaba rondando durante 78 años por el mundo: Fue inventada en 1801 por Sir Humphrey Davy y, de hecho, todo el mundo después de la exposición parisina, tuvo luz eléctrica en su casa. Por suerte para él y su vergüenza, Erasmus Wilson falleció en 1884, teniendo pocos años por delante para arrepentirse de su burrada.

No al coche, sí al caballo

La frase: “Los caballos están aquí para quedarse pero el automóvil solo es una novedad, una moda”

Quién la dijo: El presidente del Banco de Michigan a Horace Rackham, cuando éste fue a pedir un crédito de 5000 dólares para poder invertir en la empresa Ford (sí, la misma que estáis pensando ahora mismo). Como todos sabemos a estas alturas, la empresa Ford se convirtió en un sonoro éxito y del presidente del Banco de Michigan nadie se acuerda. ¡Ah, la ironía de la vida! Hay que tener en cuenta que en aquella época prácticamente no se veían coches por la calle, y éstos poco a poco fueron apareciendo hasta que, hoy por hoy, encontrar un coche de caballos por la calle es un detalle romántico o la prueba de que un millonario excéntrico ha llegado a la ciudad.

Quien tiene boca… En general, todas las nuevas industrias asustan incluso a los que se están aprovechando del cine. Charlie Chaplin dijo lo mismo del cine sonoro, hasta que no le quedó más remedio que aceptarlo y aceptar, con El Gran Dictador, que la moda estaba para quedarse. Tampoco el teléfono se aceptó en un primer momento, y la propia Western Union dijo que “nunca será considerado como un medio de comunicación”. Ya ves tú, el teléfono. Qué banalidad.

Memoria (in)suficiente

La frase: “Nadie necesitará más de 637 Kb de memoria”

Quién la dijo: Bill Gates, a mediados de los años 70, en su temprana juventud (entre los 18 y los 20 años) acuñó una frase que después tendría que romper en mil pedazos. Gates, que ya estaba en Harvard en 1973, se hizo amigo de Steve Ballmer y otros genios informáticos, que crearon su primer ordenador. En 1975, Gates creó Microsoft y el resto es historia. Obviamente, el problema hoy por hoy es que 637 Kb de memoria no dan para absolutamente nada. Cualquier programa, desde el Solitario hasta el videojuego más moderno, ocupa varios Mb. El genio se quedó corto.

Quien tiene boca… Este no fue el único fallo de Bill Gates en sus años de director de Microsoft, ni mucho menos. Gates ha metido la pata en varias ocasiones a lo largo de los años, como cuando afirmó en 2004 que el spam sería una cosa del pasado en un par de años. Pero quizá su frase más recordada, después de los famosos 637 kb, sea aquella en la que afirmó que jamás se haría un sistema operativo de 32 bits. Diez años después, no solo Windows NT ya tenía sistema de compatibilización entre los 16 y los 32 bits, sino que XP y Vista corren tanto en 32 como en 64 bits. ¡Nunca digas nunca jamás!

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Una Respuesta a Las predicciones tecnológicas más fallidas de la historia

  1. Alejandro dice:

    Interesante articulo. La tecnología ha avenzado mucho en los últimos años, desde Nokia 3310 con la que no podías hacer nada hasta el iPhone que puede leer diferentes tipos de Archivo doc
    saludos