Crítica: Oz, Un Mundo De Fantasía. Magia en movimiento.

Llevábamos casi una década sin adaptaciones a cine de El Mago De Oz (lo que no quiere decir que la saga estuviese muerta: Ahí están los estupendos cómics ilustrados por Skottie Young o terribles aberraciones como Tom y Jerry y El Mago De Oz), y, dado que la última fue Los Teleñecos Y El Mago De Oz, muchos estaban esperando que alguien apareciera para ofrecernos una nueva saga adaptada a los nuevos tiempos y mostrando una perspectiva del mundo de Oz novedosa e interesante (existen 14 libros de Oz escritos por Baum, y otros 28 canónicos, así que había material en el que basarse). Aunque muchos hablaron de la posibilidad de adaptar Wicked (el libro, no el musical), finalmente fue Disney la que se atrevió a invertir una gran cantidad de dinero para ofrecer una historia original (esto es: Dejando de lado las historias de las novelas) que hiciera homenaje a Baum y sus libros y, a la vez, recaudara lo suficiente para hacer una secuela. Así es como llegamos a Oz: Un Mundo De Fantasía (porque, ya sabéis, ¿para qué traducir los títulos de películas de una forma correcta y que tenga cierta unión con lo que vamos a ver luego?), que pudimos ver gracias al festival SyFy de Madrid. ¿Conseguirá hacernos creer en la magia de Oz?

Es innegable que Oz, Un Mundo De Fantasía bebe mucho de la película de 1939. Por mucho que desde Disney hayan intentado negarlo (por problemas de derechos, más que nada), hay demasiados homenajes que no se pueden pasar por alto. El más espectacular, y que luce aquí como nunca antes, es el paso del blanco y negro al color, mostrado aquí no solo con una gama cromática chillona y deslumbrante, sino también con el paso de los 4:3 a la pantalla panorámica, ampliando la visión y dejándonos ver, de la forma más espectacular posible, la amplitud del reino de Oz.

Porque si hay algo que nadie puede negar con respecto a Oz es que, visualmente, es una película de quitarse el sombrero (de copa, en este caso): Los efectos especiales, lejos de suponer un problema, están perfectamente integrados en la historia (incluyendo al mono volador amigo del protagonista, un trabajo digno de aplaudir teniendo en cuenta lo mal que podría haber salido), y no hay plano que no parezca cuidado y pulido al doscientos por cien. De hecho, de tan bien hecho que está todo, da la sensación de que Sam Raimi se ha volcado en el plano visual, recreándose en momentos, paisajes y situaciones y dejando un poco de lado el argumento. Pero ya llegaremos a ello. De momento, quedaos con esto: Oz, Un Mundo De Fantasía es deslumbrante, apoteósica, enorme y brillante, con un buen montón de detalles en cada fotograma y que solo puede ser descrita con una sencilla palabra: “Bonita”.

¡Ah! Pero lo bonito no lo es todo en el mundo del cine (más que nada porque, si no, solo tendríamos cine conceptual sin argumento alguno), y, en este caso, el guión lastra una película que, de haber sido un poquito más inteligente o más incisiva, podría haber sido un film memorable. Sin embargo, Oz, Un Mundo De Fantasía cae en los grandes problemas y estereotipos de las películas familiares Disney: Nadie puede (ni debe) sentirse ofendido. No hay que ser un lince para saber cómo terminará la película desde el minuto uno, ya que te llevará de la mano por una trama que no tiene ningún sobresalto ni giro de guión ligeramente inesperado. Oz es una película de manual, que parece escrita por un bienintencionado (aunque algo aburrido) estudiante de primero de guión o por un robot diseñado exclusivamente para realizar guiones mediocres. Ese es el nivel de pasión que los dos guionistas del film han puesto en su escritura: Los malos son muy malos, los buenos son muy buenos, no existen las medias tintas y el protagonista cumple, punto por punto, los pasos del famoso Viaje del Héroe, sin atreverse a innovar o a darle una personalidad ligeramente más compleja.

Por suerte para el espectador más avispado, algunos de los diálogos de la película son inusualmente divertidos (con un humor blanco que funciona muy bien con el resto de la película), y precisamente son estos toques de humor los que salvan a la película de ser un bonito envoltorio vacío, consiguiendo que nos encariñemos con algunos de los personajes (el mono mayordomo Finley o la niña de porcelana), por mucho que éstos no puedan salir de los estereotipos más básicos. Puede que el regalo que esté dentro del envoltorio bonito y repleto de filigranas no sea el que nos esperábamos ni el mejor de la tienda, pero al menos cumplirá a la hora de alegrarnos por unos minutos. Qué demonios: Por lo menos hay un regalo.

Ojo: Esto no quiere decir que Oz sea una película mala. Al contrario: Se trata de un divertimento de primer orden, perfecto para apagar la mente durante dos horas y diez minutos y dejarse transportar a un mundo donde la magia existe, las flores tienen gemas en su interior y las brujas malas y buenas se enfrentan en combates de rayos y hechizos. Los más pequeños de la casa tienen todos los números para acabar encantados con Oz, y los adultos no terminarán aborreciendo cada minuto de lo que vemos en pantalla, convirtiéndose así en el modelo perfecto de “película para toda la familia”. No pretende ser más, y buscarle tres pies al gato puede acabar con nuestras expectativas.

En cuanto al plano interpretativo, no hay demasiada queja (influye, claro está, no poder escuchar las voces originales de los actores, ya que Disney ha decidido no estrenar el film en versión original). James Franco hace el mismo papel que hace siempre, al que tiene cogidas las medidas a la perfección, mientras que el resto de actores, desde Mila Kunis hasta Michelle Williams, se esfuerzan en dar vida a las brujas. No vale la pena parar más tiempo aquí: Oz no es una película para que los actores se luzcan, sino para que paseen por escena, reciten sus frases y se lleven dinero al bolsillo. ¿Alguien se esperaba actuaciones legendarias?

Por su parte, el tan polémico 3D causa sensaciones opuestas en los espectadores: Mientras que unos salen echando pestes de que les tiren cosas a la cara de forma continua, otros salen con una sonrisa en la boca al encontrar una película en la que, al menos, está justificado llevar esas pesadas gafas. Por aquí nos encontramos, en este caso, más tentados de escoger la segunda opción: El 3D de Oz es curioso. Sí, en algún momento nos tirarán objetos a la cara (desde sombreros hasta criaturas del bosque, de la forma más gratuita y sinvergüenza posible), para justificar la compra de la entrada, pero en otros casos nos ofrece imágenes realmente preciosas, principalmente en la forma de fuego o de partículas flotando en el aire. Este 3D no es lo suficientemente bueno como para justificar el aumento del coste de la entrada, pero al menos nos ofrece algo a cambio.

¿Buscas una película que te de las mismas sensaciones que El Mago De Oz de 1939 te da? Entonces coge tu DVD y vuelve a disfrutar de Judy Garland paseando por las baldosas amarillas. ¿Buscas una versión de El Mago de Oz que ninguna novela o película haya contado antes, espectacular visualmente y abiertamente familiar? Entonces Oz, Un Mundo de Fantasía es tu película. No le pidas nada más, porque no te lo dará. Hay que reconocer a la película que, al menos, es sincera desde su mismo póster: Muchas imágenes bonitas generadas por ordenador, algo de mitología de Oz insertada a cuentagotas, algún que otro homenaje a la película más famosa basada en la saga… ¡Y he aquí una película que no os arrepentiréis de ver! Y bastante es decir eso hoy por hoy, especialmente teniendo la dolorosa Alicia de Tim Burton tan cercana en el tiempo…

Lo mejor: El aspecto visual, que no deja de sorprendernos en ningún momento y que se muestra épico en las batallas y fascinante cuando el Mago empieza a descubrir Oz. No es una excusa para justificar una película mediocre: Cada dólar gastado en la película tiene justificación.

Lo peor: El guión es blandito, los personajes planos y la historia no es nada que no podamos predecir desde el minuto uno. Pese a todo es entretenida, pero se habría agradecido un par de sorpresas extra.

Perfecta para… familias y amantes de los buenos y más espectaculares blockbusters.

Deben huir de ella… Los más puristas de los libros de Oz, los amantes de las películas intimistas y los que se esperan de ella mucho más de lo que realmente da.

Nota: 7’5

Acerca de Kelkoo

No solo te ayudamos a buscar las mejores ofertas online. Además, te entretenemos con los mejores tops y curiosidades del mundo. ¡No os lo podéis perder!
Esta entrada fue publicada en Cine, Eventos y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>