Las 10 peores secuelas directas a vídeo

Cuando una película tiene éxito (o, bueno, al menos recauda algo más de lo esperado), es normal que haya rumores de secuelas. Por dios, existieron incluso rumores de Titanic 2 (que finalmente fue hecha sin permiso y de forma clandestina por los genios incomprendidos de The Asylum). Lo raro es que, después de que una saga esté, literalmente, muerta, sin posibilidad alguna de volver al mundo del celuloide vivo, un productor decida reconvertirla en películas hechas exclusivamente para que gente con demasiado dinero (y tiempo libre) las compren para verlas en DVD. Así es, hoy vamos a echar un vistazo a las 10 peores secuelas hechas para DVD (o directas para televisión). ¡Prepararos para ver los títulos más innecesarios de la historia!

10-American Pie 5: Una fiesta de pelotas

De qué va: Erik Stifler (el hermano del Stifler original al que misteriosamente no vimos hasta la nefasta cuarta parte) se da cuenta de que puede ser el único de los Stifler en acabar el instituto sin haberse acostado con una chica. Claro está, para conseguirlo pide ayuda al padre de Jim (…) y decide apuntarse a una carrera universitaria en la que todo el mundo va desnudo (¿Qué? ¿Por qué?), para la que su novia le ha dado libertad absoluta. El final… ¿Hace falta explicar cuál es el final?

Conexiones: Claro, en la película hay ciertas conexiones con las tres primeras partes que nos llevan a decir “Sí, esto es American Pie”, como la aparición del padre de Jim (interpretado por Eugene Levy, por cierto, que aún debe estar llorando en su casa por aceptar este papel… y el de las siguientes secuelas) o el hecho de que su protagonista se apellide Stifler. Ah, y hay chicas y se habla de sexo, así que… ¿Quién necesita un guión con chistes a la altura?

Otras secuelas: American Pie es una de las grandes reinas de las secuelas. A las tres primeras (y El Reencuentro, que aún era visible) se unen otras exclusivas para vídeo y cuya mera existencia resulta vergonzosa. Antes de esta Fiesta De Pelotas tuvimos Band Camp, en la que otro hermano del Stifler original (interpretado por otro actor que el que le interpretó en las dos primeras partes, porque, bueno, ¿a quién le importa?) es enviado al campamento de música después de sabotear a la banda del instituto (eso no tiene sentido, efectivamente). Y ya sabemos todos lo que ocurría en el campamento de música. La sexta parte, Fraternidad Beta, nos devuelve a Erik Stifler, al que la novia le acaba de dejar y que quiere entrar en la fraternidad Beta, para lo que tendrá que pasar por desafíos muy picantes (oh, ja, ja). ¿Hemos dicho ya que los marginados de la universidad les declararán la guerra? Para terminar con estas secuelas horripilantes tenemos American Pie 7: El Libro Del Amor, que se olvida completamente de los hermanos Stifler y nos devuelve a la Biblia de las primeras películas, solo que está rota, y ahora tendrán que perder la virginidad sin su ayuda. Entre medias, aparecerá el padre de Jim (sí, otra vez) y habrá violaciones de alces. ¿Por qué no prohíben de una vez las secuelas directas a vídeo?

9-Juegos Salvajes IV: Red De Traiciones

De qué va: Carson es el hijo de un rico hotelero, y cree que su padre fue el asesino de su madre. Sin embargo, cuando el padre muere, Walker entra en un mundo de seducción y asesinatos después de pasar una noche en un rancho con tres bellas mujeres. Mientras tanto, el detective Frank Walker (cuyo nombre, por lo visto, no podía ser más tópico) tratará de hacerle ver que no todo es lo que parece.

Conexiones: Hay relaciones amorosas, físicas, asesinatos y traiciones. Ah, y al final de los títulos de crédito se deja ver la verdad que había detrás de la película. Eso nos sorprendió mucho a todos en Juegos Salvajes. Algo nos dice que Juegos Salvajes IV no nos iba a sorprender tanto, no… Por lo demás, ni personajes, ni director, ni guionistas, ni nada. Bueno, sí: El director es el guionista de las dos precuelas anteriores. ¡Qué nivelazo!

Otras secuelas: La segunda parte de Juegos Salvajes llegó tarde, 6 años después de la película original (cuando ya a nadie le importaba un bledo Juegos Salvajes), y en ella dos adolescentes trataban de ganar millones entrando en un mundo de sexo y asesinatos. Las chicas, en la ficción, tienen 17 años. ¡Hola, borde de la legalidad! Por su parte, Juegos Salvajes III apareció un año después, y en ella dos chicas jóvenes tratarían de ganar cuatro millones de dólares vendiendo dos diamantes mientras un par de detectives tratan de atraparlas. Entre medias, sexo y violenc… Un momento, ¿estas películas cambian en algún momento?

8-Splash, Otra Vez

De qué va: Si en Un, Dos, Tres… ¡Splash! Allen (Tom Hanks) se enamoraba de una sirena con la cara de Darryl Hannah (y terminaban casados), aquí Allen (otro actor que no importa a nadie) se aburre y decide volver a Nueva York con su mujer, cogiendo parte de la base de la película original y mandándola al garete. Una vez en Nueva York, la exsirena tratará de salvar a un delfín en cautividad y, de paso, arreglar los negocios fracasados de su esposo.

Conexiones: Haberlas, haylas. Los personajes principales son los mismos, aunque con cambios en el plano interpretativo: Tom Hanks es ahora Todd Waring (un perfecto desconocido), Darryl Hannah es Amy Yasbeck (otra desconocida) y John Candy es Donovan Scott (el sheriff de Regreso al Futuro III). La única que repitió papel fue Dody Goodman. La trama continuaba allá donde terminó la primera parte, pero luego la mandaba a la porra haciendo que Madison (la sirena) fuera a Nueva York, cuando en la anterior película solo podía estar en un sitio donde bañarse en agua salada sin que nadie la viera. Aquí tienen una piscina. ¿Alguien echará sal en ella? Si era tan fácil como eso, ¿hacía falta irse a vivir a una isla abandonada?

Otras secuelas: No. Por suerte, todo el mundo decidió que era buena idea parar aquí y no destrozar aún más la historia original. ¡Al menos en algo se merece un aplauso!

7-Freeway 2: Confesiones de una Trickbaby

De qué va: En esta especie de giro al cuento de Hansel y Gretel, Crystal es una prostituta adolescente delincuente y bulímica (quisieron ponerle más adjetivos, pero no pudieron) que, mientras espera a que le metan en la cárcel, termina liada con una lesbiana llamada Cyclona, que asesinó a toda su familia. Ambas se escapan a México, dejando por el camino muertos, drogas y rock and roll. Ah, sí: Un asesino en serie de 16 años les persigue todo el rato. Promete, ¿eh?

Conexiones: Vale, existen. En primer lugar, el director y guionista es el mismo (Matthew Bright, conocido por… Ted Bundy), y también se basa en un cuento de hadas (Freeway se basaba en Caperucita Roja). Por lo demás, ni personajes, ni calidad, ni nada por el estilo, con la excepción de un actor, Michael T Weiss, que aparece haciendo de un personaje diferente al que hacía en la primera parte (en ambas es un secundario muy secundario, claro).

Otras secuelas: Si tenemos que hacer caso al director, ésta Freeway 2 no es una secuela, sino una película que, oh casualidad, tiene un “2” detrás por pura casualidad. Y mira que tenía una excusa perfecta para justificar esta “cosa”, ¿eh? Por supuesto, no hay más secuelas, aunque, quién sabe, quizá algún día salga una Freeway 3 que tampoco tenga nada que ver con las otras 2 ni sea una secuela…

6-Doce Del Patíbulo 4: Misión Fatal

De qué va: El mayor Wright y sus soldados, todos hombres duros y fuertes, tratarán de evitar en esta ocasión que un grupo de alemanes funden el IV Reich. Para desbaratar este complot necesitará a doce convictos condenados que, si triunfan, serán liberados, y si no, morirán. ¡Es como si volvieras a ver la primera película, solo que en bizarra y mucho peor!

Conexiones: Ernest Borgnine protagoniza por cuarta vez la película, haciendo del general Sam Warden, siendo secundado por… Bueno, absolutamente nadie de películas anteriores. ¿Pero qué importa eso si tenemos una trama tan fuerte y sólida como ésta, que, en el fondo, es la misma idea de la primera parte contada otra vez? Como curiosidad, en esta cuarta parte, una mujer fue la primera persona de sexo femenino miembro de los doce del patíbulo en cuestión. Por eso de diferenciarlas entre sí, suponemos.

Otras secuelas: Después del gran éxito, en 1967, de Doce del Patíbulo (nominada a cuatro Oscars y dirigida por Robert Aldrich), nadie en sus cabales pareció querer resucitar una muy notable película como esta. Claro, que en los 80 eso de la dignidad brillaba por su ausencia, y por eso en 1985 se rodó Doce del Patíbulo: La Siguiente Misión, en la que nuevos reclutas debían matar a un general nazi que planeaba asesinar a Hitler. Aunque es bastante mala, no lo es tanto como la tercera entrega, Doce del Patíbulo: Misión Suicida. En esta ocasión, un nuevo general (Telly Savalas, sustituyendo a Lee Marvin) manda a otros doce condenados a destruir una planta de gas nervioso antes de que los alemanes lo utilicen contra los aliados. La misión suicida real, claro está, es aguantar toda la película.

5-Comando suicida

De qué va: Un comando de soldados de operaciones especiales retirados deben invadir una isla en Japón para evitar que un excompañero enfadado con los Estados Unidos comience un ataque nuclear contra América. Además, como hay una fuga de gas natural (y, suponemos, un recorte de presupuesto importante), tan solo podrán utilizar arma blanca para acabar con él y su ejército de acólitos.

Conexiones: Partiendo de que la portada de Misión Suicida y Comando Suicida son absolutamente iguales (salvo que, en la segunda, pusieron un poco más de contraste en la imagen), uno podría deducir que la película está hecha por el mismo equipo que el de la primera parte, ¿verdad? ¡Por supuesto que no! Absolutamente todo, desde director hasta actores o guionistas varían. Ya puestos, ni siquiera el argumento tiene nada que ver con la primera parte, que trataba de piratas modernos cerca de Turquía.

Otras secuelas: Aún existe una tercera parte, inédita en España (U. S SEALS: Dead or alive), en la que el destino del mundo está en manos de un terrorista misterioso apodado Casper (porque solo sale en fotos borrosas… Es como si a Bin Laden le apodaran “Barbudito”). Las operaciones especiales americanas se dirigen a matarle mientras todo explota y hay disparos variados. Incluso si os encantan las películas bélicas de serie Z, hay ciertas cosas que hay que evitar.

4-Leprechaun 4: En El Espacio

¿De qué va? Después de volver varias veces a matar humanos, el duende protagonista de la saga secuestra a una princesa en un lejano planeta, la princesa Zarina. ¿Su plan? Convertirse en rey. ¡Pero eso no ocurrirá si los marines, comandados por un doctor medio humano y medio máquina, consigue pararle! Finalmente, Leprechaun muere, pero vuelve a la vida para ayudar al doctor a convertirse en un humano al completo. Basta decir que esta película era una broma entre los que realizaron las tres primeras partes… que se les fue de las manos. Se nota, se nota.

Conexiones: Warwick Davis, conocido por hacer de sí mismo en la serie de Ricky Gervais Life’s Too Short, del profesor Flitwick en Harry Potter o de Willow, volvió a coger el papel de Leprechaun, que no abandonaría en ninguna de sus partes. Aparte de eso, el film cuenta con el director de la tercera parte (además de otras obras como el debut de Nicole Kidman en la gran pantalla, Los Bicivoladores). Por lo demás, el guionista había realizado otras obras como Kickboxer III y el resto de los actores son conocidos por, bueno, absolutamente nada. La trama no guarda ningún tipo de relación con las tres películas anteriores y resultó una tontería tal que pronto todo el mundo empezó a renegar de ella.

Otras secuelas: Lo que no impidió que se hicieran más secuelas, claro. Antes de esta cuarta parte ya podíamos disfrutar de Leprechaun 2, en la que el duende decide casarse con la descendiente de la hija del que era su esclavo 1000 años antes (¡Es tan buena como parece!) y Leprechaun 3: El duende asesino, en la que el duende asesino vuelve pidiendo monedas de oro (y, de paso, matando a todo lo que pilla) en Las Vegas (oh, qué giro más irónico del destino). Después del supuesto final que debería haber sido esta cuarta parte, decidieron que no era suficiente dolor para los fans de la primera parte. He aquí donde aparece Leprechaun 5: La Maldición, en la que el duende aparece junto a raperos (que, claro, tienen collares de oro colgando del cuello), dispuesto a cargarse a todos hasta recuperar su medallón. Después de esta infecta secuela, aún llegó otra más en 2003: Leprechaun 6, El Regreso, que traía una historia más clásica (una peluquera encuentra una fortuna y la reparte entre sus amigos, pero el Leprechaun era el dueño original del dinero, y se dedica a cargarse al grupo uno a uno), pero repleta de rap y todos los toques de supuesto humor que ya destruyeron la quinta parte. Ah, y ya se prepara una séptima entrega sobre los orígenes del Leprechaun, que muy posiblemente nos vendan como remake. Qué ganas de verla, ¿eh?

3-El Príncipe y yo 3: Luna de Miel Real

De qué va: En la primera parte vimos cómo se conocieron, en la segunda vimos cómo se casaban… ¡Y en la tercera parte, su luna de miel! Pero claro, no podía ser una luna de miel normal, porque el Primer Ministro planea destruir el bosque al que van para poner una gigantesca tubería de aceite. Mientras intentan salvar el bosque, el exnovio de Paige –el “yo” del título de la película- aparece en escena y parece que quiere quedarse con la chica. Y uno que pensaba que en las lunas de miel se hacían otras cosas.

Conexiones: La historia sigue la de las dos películas anteriores, pero los actores varían: Desde la segunda parte, Julia Stiles es sustituída por Kam Heskin, y el príncipe pasó de tener la cara de Luke Mably (que incluso repitió en la secuela) a tener la de Chris Geere. El resto de personajes no solo no repiten, sino que, además, no se hace alusión a su existencia. ¡Ya ves! ¡Como si el rey y la reina importaran algo! Eso sí, al menos la directora era la misma que hizo El Príncipe y Yo 2. No es mucho alivio, pero bueno.

Otras secuelas: Cuando El Príncipe Y Yo se transformó en un éxito moderado, enseguida hay quien vio la posibilidad de enseñarnos su boda. Dicho y hecho: En El Príncipe Y Yo 2, nuestra pareja se enfrentará a las duras leyes, que no permiten que un noble se case con una plebeya. ¡Oh, el drama! No hace falta decir lo que pasa al final, claro, dado que existe esta tercera parte… y una cuarta, El Primer Aniversario, en el que nuestra pareja, ya establecida como reyes de Dinamarca, deben ir a la boda de la princesa Myra con el malvado Kah, un matrimonio pactado. Pero Myra está enamorada de Alu, un cuidador de elefantes. No os preocupéis, porque nuestros protagonistas harán creer a todos en el amor verdadero mientras celebran su primer año de casados. ¡Yupi!

2-Doctor Dolittle 5: El Perro del Millón de Dólares

De qué va: Maya Dolittle, la hija del Doctor Dolittle, decide no pasar siete años estudiando veterinaria ya que, qué demonios, puede hablar con animales. De hecho, le va tan bien en la vida que consigue su propio programa de televisión, pero cuando descubre que este es un fraude, vuelve a estudiar veterinaria. Vaya tramaza, ¿eh?

Conexiones: Haberlas, haylas: Maya Dolittle, interpretada por Kyla Pratt, fue la hija del Doctor Dolittle en las entregas con Eddie Murphy, antes de seguir la saga por ella misma. El director de este engendro, por otro lado, tiene experiencia tanto en películas de perros (Un Chucho En la Casa Blanca, Un Chihuahua en Beverly Hills 2) como en secuelas terribles (Inspector Gadget 2, Tooth Fairy 2), y repiten algunos actores de anteriores entregas, como Karen Holness haciendo de Lisa Dolittle (un papel que antes hizo Kristen Wilson), la madre de la familia.

Otras secuelas: Cuando Doctor Dolittle tuvo una segunda parte, todos lo vimos normal: No era una obra maestra, era peor que la anterior, pero al menos contaba con Eddie Murphy. La tercera parte, ya sin Eddie, estaba protagonizada por su hija, que debía salvar un rancho con la ayuda de los animales parlantes de la saga (y unos efectos visuales, cuando poco, tristones). Antes de esta quinta parte, la saga tuvo una cuarta entrega, Cola Al Jefe, en la que Maya tiene que ayudar al presidente de los Estados Unidos. ¡Y así es como se tira una saga de éxito a la basura!

1-Air Bud 5

De qué va: Después de jugar a varios deportes, de repente Air Bud descubre que es capaz de jugar a voleibol. Repetimos: Es un perro que juega a voleibol. Vale. Sigamos. Entre medias se hará amigo de un loro parlante y ayudará a que un equipo mediocre se convierta en el mejor equipo de voleibol del mundo. Ah, sí: Y, ya de paso, intentan secuestrarle, pero se escapa. ¡Menos mal, Air Bud!

Conexiones: Aparte de la temática “Hay un perro que hace deportes”, solo podemos observar algunas de estas conexiones que indican que una saga de películas está bajo mínimos. En este caso, el director, Mike Southon, que era el director de fotografía de la primera Air Bud. También nos encontramos con el mismo guionista que en las dos partes anteriores (y productor de la saga al completo) y Andrea Framm, un personaje que aparece en todas las películas… y que ha tenido cuatro actrices diferentes en siete años. ¡Bravo! ¡Ese es el síntoma claro del cine de calidad!

Más secuelas: Después de Air Bud, la película en la que un perro se convertía en un exitoso jugador de baloncesto, las secuelas comenzaron a llegar como churros: La segunda parte, El Fichaje de la Liga, descubría su capacidad para jugar a fútbol americano. La tercera, Los Cachorros de Buddy, hacía que toda su familia tuviera un talento innato para el fútbol. La cuarta, El Bateador de Oro, le convertía en un gran jugador de béisbol (porque todos sabemos que los perros y el béisbol pegan que es una maravilla). Pero la cosa no acabó después de que Buddy se convirtiera en jugador profesional de voleibol. ¿Cómo revitalizar una saga como esta? ¡Olvidándonos del personaje principal y centrándonos en sus adorables cachorros! Air Buddies (protagonizada por Buddha, Budderball o Rosebud) nos mostraba a los cachorros salvando a sus padres, que han sido secuestrados. Y, como la cosa no tenía suficiente gracia, a partir de esta entrega, todos los perritos comienzan a hablar. La cosa continuó con Snow Buddies, que mostraba con los animales en Alaska, tirando de trineos. Uno diría que ya no pueden caer más bajo, pero sí: La octava parte, Space Buddies, hacía que los perros se pusieran trajes de astronauta y viajaran al espacio, donde conocían a un hurón parlante. Ah, sí, llegan a la luna y cogen rocas de allí. Antes de que tengáis tiempo de preocuparos por el sentido de la película, ese mismo año se lanzó Navidad con los Buddies, donde los cinco cachorros tratarán de salvar la Navidad. La décima entrega de la saga volvía a ser navideña, y en ella un grupo de cachorros y de elfos se unen para salvar a un Santa Claus desmemoriado (en serio, ¿qué está pasando aquí? ¿Por qué ya no juegan a deportes extraños?). La cosa sigue con Spooky Buddies, donde nuestros cachorros se irán a hacer truco o trato en Halloween, metiéndose en una casa tenebrosa y haciéndose amigos de un fantasma para parar al malvado Warwick El Hechicero. Ay. La parte 12 de esta épica (es un decir) saga, Treasure Buddies, nos devuelve a los cachorros en una aventura en el Antiguo Egipto, donde buscarán un gran tesoro y harán referencias muy baratas a Indiana Jones. De momento, la cosa ha terminado con la parte 13, que a su vez es la segunda parte de la saga de los perros de Santa Claus, que tendrán que salvar la Navidad… una vez más. Que alguien tenga un acto de caridad y acabe con esta cosa ya, por favor.

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Una Respuesta a Las 10 peores secuelas directas a vídeo

  1. tinosoft dice:

    La peor secuela es la del hijo de la máscara, tanto en cine como en DVD xD

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