Los 5 peores objetos de merchandising de Los Simpson

Los Simpson son como esa tía mayor que antes te encantaba visitar pero que, de un tiempo a esta parte, se ha vuelto pesada, aburrida y, por qué no decirlo, huele un poquito mal. Por mucho que nos cueste reconocer que nuestra tía ya no es lo que era, es innegable que cada vez nos cuesta más ir a visitarla. Lo mismo nos pasa con la familia amarilla, que baja de nivel de forma cada vez más acusada en cada nueva temporada. En los últimos diez años hemos visto al Abuelo casándose con Selma, a Homer siendo violado por un oso panda, a Lisa fumando y al Actor Secundario Bob criando una familia de delincuentes en Italia. Vamos, igualito que en los episodios clásicos que tantas veces hemos visto gracias (o “por culpa de”) Antena 3. Sin embargo, hoy os traemos un paso más allá: Lo peor de lo peor. Los ojos explotarán y sangrarán, lloraremos sangre, desearemos no haber nacido. Ese es el poder del merchandising que nunca debió ver la luz del día. Esas pesadillas que a Matt Groening aún le vienen por la noche (y que acalla, sin duda, durmiendo plácidamente en su colchón relleno de billetes). Este es el top 5 de las peores creaciones relacionadas con Los Simpson jamás creadas. Bienvenidos al museo del horror.

5-The Simpsons Wrestling/The Simpsons Skateboarding

Parece que a inicios del milenio no valía con que Los Simpson triunfaran e hicieran videojuegos familiares. Ahora, además, tenían que hacer otras cosas “guays”. Vivir el momento, que le dicen. No importaba lo que podían hacer, pero tenían que ponerse a hacer cosas a lo loco. ¿Qué triunfan los juegos de lucha? Perfecto, pues juntamos a 18 personajes que no tienen motivos para pelearse entre sí, metemos un ring en cuatro lugares donde transcurre la serie (la taberna de Moe, el Badulaque, la central nuclear y la casa de Los Simpson. No más, que nos cansamos) y ¡hala, a luchar! No importa que Lisa y Homer pierdan todo el sentido de su relación al zurrarse entre ellos, o que el Hombre Abejorro quede bastante extraño entre la selección de personajes. Es más, ya puestos, ¿por qué poner una historia que lo justifique todo? El resultado estaba claro: The Simpsons Wrestling es considerado, por lo general, uno de los diez peores juegos de PlayStation. Y con razón.

Cuando este juego no funcionó todo lo que debía, se abrieron dos posibilidades en el camino: O dejar de una vez esta clase de pseudo-juegos… ¡O hacerlos más absurdos! ¡Seguro que eso funcionaría! Es así como nació The Simpsons Skateboarding, para el que, al menos, hicieron una historia (“Historia”, “Cosa escrita y programada en un par de minutos”… ¡Lo mismo da!): Resulta que Springfield se ha convertido en un parque de skate debido al Tour Anual de Skate (ese del que nunca hemos oído hablar en la serie, pero que por lo visto estaba ahí) y, bueno, de pronto nueve personajes saben patinar aunque no lo hayan hecho nunca. ¿Esperabais más? Además de los cuatro obvios (Homer, Bart, Lisa y Marge) podremos jugar con personajes a los que más o menos les pega patinar (Nelson y Otto) y con tres personajes aleatorios de relleno, tan absurdos como Stephen Hawking corriendo los cien metros lisos (el profesor Frink, Krusty el Payaso y Wiggum). ¿En serio nadie vio venir que esto era una muy, muy mala idea? Al menos el juego que a posteriori intentó plagiar a GTA, Hit & Run, tenía su gracia. Peor que “Los Simpson patinan porque sí y luchan porque también” no podía ser, al fin y al cabo.

Simpson Comics 162

4-Simpson Cómics

¡Ojo, fans! ¡Bajad las antorchas y las picas! Primero hay que aclarar que no todos los cómics de Los Simpson son malos, ni mucho menos. De hecho, hay más de uno con muy buena calidad, como los especiales de Halloween, los realizados por Sergio Aragonés o los crossovers con Futurama. Vale. Aceptamos barco. El problema es que, si la serie de televisión muestra indudables signos de flaqueza, un cómic con más de 170 números en el mercado tiene que dar, a la fuerza, momentos de vergüenza ajena. No solo los personajes están fuera de su forma de ser la mayor parte del tiempo, sino que los argumentos, muchas veces, provocarían la vergüenza de cualquier guionista con media neurona. Pongamos dos ejemplos, cogidos al azar.

En el número 162, vemos cómo el Abuelo se casa con la madre del señor Burns, rompiendo así todo lo que se ha dicho a lo largo de la serie y trayendo de vuelta a un personaje muy, muy secundario, solo para romperlo en mil pedazos. ¿Pero qué importa mantener la calidad cuando podemos hacer que Homer y el señor Burns sean hermanos? Oh-ja-ja, risas mil. 25 páginas con las que, por algún motivo, no despidieron a nadie. ¿No os ha convencido? Vamos mejor a un ejemplo más truculento: El número 141. Cuando el Abuelo no recibe ningún cariño de Homer, se va a vivir con los Flanders, que le aceptan con honores (¿en serio? ¿esto es habitual en Estados Unidos? ¿la gente acepta a los abuelos de otros? ¿dan dinero a cambio o es algo altruista?). Pero la familia echa de menos al Abuelo (que, recordemos, vive en el Asilo por lo general), por lo que… ¿van a buscarlo? ¡Claro que no! ¡Buscan a su sustituto en el señor Burns, que va a vivir con los Simpson con un plan maligno bajo el bolsillo! Los Simpson, en la cresta de la ola, también en los cómics.

3-The Yellow Album

The Yellow Album

Después de que, en 1990, el disco de canciones originales The Simpsons Sing the Blues triunfara (en parte gracias a su single Do the Bartman, todo un exitazo en EEUU totalmente anacrónico a día de hoy), lo lógico hubiera sido sacar cuanto antes un nuevo disco. Sin embargo, aunque el lanzamiento de The Yellow Album estaba pensado para 1993, desde la discográfica decidieron esperar… ¡cinco años! para su lanzamiento. El disco, salido finalmente en 1998, tiene diez canciones, a cada cual peor, totalmente amateur y cantadas sin ganas. Para colmo de males, seis de las canciones se aceleraron para sonar más “graciosas” (algo que también pensaron al doblar la película de South Park en España), se recortaron las pistas dos minutos y, para colmo, quitaron el mayor reclamo del disco, la canción My Name Is Bart (esta, al menos, por culpa de infringir la ley).

A pesar de que la portada del disco pueda presagiar algo bueno, canciones como Sister’s Are Doin’t It for Themselves (una versión de Eurythmics cantada por Lisa, Patty y Selma), Ten Commandments of Bart o Love? (extraña canción cantada por Bart) hacen que uno se olvide de otra cosa que no sea querer tirar el CD por la ventana y refugiarse en un búnker el resto de la vida para no tener la posibilidad de volver a escucharlas. Canciones malas en formato XXL, con la curiosa excepción (que no lo es) de Hail To The Thee, Kamp Krusty, que al menos pudo oírse en el episodio de la serie. Después de semejante fiasco, a nadie se le ha ocurrido sacar otro disco con canciones originales (por suerte, siguen saliendo los estupendos recopilatorios). Y que siga así, por el bien de nuestra salud mental.

2-CC Lemon

Los Simpson han protagonizado más anuncios de los que en España podemos creer: Butterfinger, Burger King o cadenas de pollo frito han tenido a los personajes como protagonistas en multitud de campañas, pero para entender estos anuncios vámonos hasta Japón. Allí, Los Simpson antaño no eran muy conocidos (se emiten en televisión por satélite, y quedan eclipsados por el anime), por lo que, cuando una empresa se decidió a contratarles como imagen de marca, muchos nipones tuvieron su primer contacto con la familia gracias a estos anuncios. Es así como nacieron los infames, tristes y despreciables anuncios de CC Lemon, una bebida refrescante que mostró a Los Simpson… como nunca los habíamos visto.

Tan triste como suena, en Japón Los Simpson son más conocidos como “la mascota de CC Lemon” que como la serie que todos conocemos. Estos cinco anuncios, producidos en 2001, dejarán estupefacto a cualquier fan de la serie. En el primero, sin motivo aparente, Bart y Homer están desnudos en la cocina, haciendo chistes sobre el tamaño de sus genitales. Vaya, es sorprendente. Cuando poco. En el segundo, la familia simplemente ve la televisión mientras disfruta de CC Lemon. En el tercero, Bart, Lisa y Homer se van de casa mientras beben la bebida y se olvidan algo: Los dos primeros la mochila, el tercero los pantalones. ¿Qué clase de manía tienen en Japón con ver a Homer en ropa interior o desnudo? En el cuarto, toda la familia bebe del refresco en un partido de fútbol y Homer se queda sin bebida. Todo el mundo le ve y se ríe de él. Finalmente, en el otro anuncio, Bart gana una competición de surf (¿en serio?) pero se duerme al recibir el premio. ¿Os imagináis conocer Los Simpson solo por esto? Simplemente catastrófico.

1-Black Bart

Black Bart

En los años 90, entre todas las terribles camisetas falsas de Los Simpson, salieron unas que se pusieron de moda de forma instantánea: Las de un Bart afroamericano muy mal dibujado conocido como “Black Bart”, que trascendía con mucho los límites de lo políticamente correcto o de lo aceptable para un producto de Los Simpson: Desde ser un jugador de baloncesto hasta actuar como rapero, sus camisetas solían acompañarse con tacos. Estas camisetas se vendieron como churros en los 90 y, vistas hoy, son algunas de las cosas más ridículas que nos podemos echar a la cara. Las imágenes hablan por sí solas. ¿Es que nadie pensó siquiera un poco antes de sacar semejantes insultos al mercado? 

Black Bart 2

 

Black Bart

Bootleg de Bart

Acerca de Kelkoo

No solo te ayudamos a buscar las mejores ofertas online. Además, te entretenemos con los mejores tops y curiosidades del mundo. ¡No os lo podéis perder!
Esta entrada fue publicada en Series, Televisión y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 Respuestas a Los 5 peores objetos de merchandising de Los Simpson

  1. Draug dice:

    Excepto tal vez el beat’em up de Konami y un poco Hit & Run (tampoco demasiado), los Simpson nunca han tenido buena suerte en los videojuegos. Y lo de los anuncios japoneses me ha matado… no literalmente, pero casi.

    Y las versiones bootleg de Bart son… son… en fin, no creo que haya palabras para describirlas. xD

  2. Kelkoo dice:

    Hit & Run es buen juego, y alguno de los que salieron en SNES y Game Boy estaban entretenidos. Y The Simpsons Game se dejaba jugar. Pero vamos, que no destacan por ser la mejor adaptación a videojuego de la historia precisamente.

    Y eso por no hablar de los juegos de mesa. La Ruleta de la Fortuna se ha quedado fuera por MUY poquito…