5 sitios de cine que visitar en la vida real

Sí, sí, todos sabemos lo bonito que es ir a Nueva York y encontrarse con el mismo puente donde Spiderman luchaba contra el Duende Verde (y donde, en los cómics, mataba a Gwen Stacy), o la esquina del apartamento de Friends, o incluso la (siempre llenísima) pastelería donde comían cupcakes en Sexo en Nueva York, pero… ¿qué hay de esos lugares de cine desconocidos para la gran mayoría y que, sin embargo, merece la pena visitar para llevarse una sorpresa? Si sois auténticos fans del séptimo arte, preparaos, porque aquí hay cinco escenarios de cine que tenéis que visitar sí o sí.

5-Notting Hill

Sí, es un lugar típico, pero no por ello deja de ser uno de los grandes lugares obligatorios que visitar en Londres si eres fanático de Hugh Grant y Notting Hill (o cualquiera de ambas, de hecho). Nos referimos, como no podía ser de otra forma, a la puerta azul en Notting Hill, en Londres, más concretamente en el 280 de Westbourne Park Road. Para no quedaros solo en la famosa puerta, tened en cuenta que también podéis visitar el famoso mercado de Portobello y sus inmediaciones, aunque si vais a Londres de visita no cabe duda de que lo haréis. Tristemente, no encontrarás todos los lugares que salieron en la película: La cafetería donde Hugh Grant compra el café y el zumo de naranja está cerrada, y la tienda de libros de viaje no es tal, sino una tienda que fue preparada para aparentar ser dicha tienda de libros de viaje, que está poco después de aquella, entre el 13 y el 15 de Blenheim Crescent, en el propio Portobello. Quién sabe, igual una Julia Roberts cualquiera os sale al paso mientras estáis allí…

4-The Dark Knight Rises

Una de las grandes películas del año ha sido, sin duda, The Dark Knight Rises o, como la han titulado aquí, El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace. Y, sin duda, uno de los lugares más bonitos y recordados de la película es la mansión Wayne, que podemos encontrar en Nottingham, una ciudad cercana a Londres. Esta mansión se llama realmente Mentmore Towers, y es una mansión victoriana construída en el estilo isabelino. Se llega fácilmente desde Nottingham, yendo en autobús, y se puede entrar dentro, aunque sus interiores no son los mismos que los que se veían en la tercera película del Hombre Murciélago, ya que estuvieron grabados en un interior.

3-Viernes 13

Si no tenéis plan para Halloween y queréis pasar una velada que no olvidaréis jamás, no podéis dejar de pasar la noche en un campamento muy especial: Crystal Lake, o, como es más concido, “el de Viernes 13”. Para encontrarlo tendréis que ir a Newton, cerca de Pensilvania, e ir hacia el oeste. Allí es donde está Blairstown, pueblo fundado en 1839 y donde sucedían las matanzas de Jason Voorhees (y su madre, claro). Para ser más concretos, el campamento NoBeBoSco, donde pasar una noche debe ser lo más cercano a morir de miedo del mundo. Pese a todo, los Boy Scouts realmente acampan allí, en la cabaña donde jugaban al strip Monopoly, y se bañan en el mismo lago donde sucedieron las muertes. Un sitio para visitar… ¡Aterrorizado!

2-Cazafantasmas

Si no has visto Los Cazafantasmas, no tienes infancia, que se suele decir. Sí, suena a tópico, pero la idea de atrapar ectoplasmas con una aspiradora ha formado parte del imaginario colectivo durante mucho tiempo, al igual que la vida en el cuartel de los Cazafantasmas, que es en realidad… Una estación de bomberos en Manhattan. La cosa queda cerca de otros lugares míticos de Nueva York, así que una fotografía aquí es casi obligatoria a pesar de que no haya ni monstruos gigantes ni Bill Murray haciendo chistes cerca. Bueno, con Bill Murray nunca se sabe. Ah, si tenéis un tiempo libre, pasaos por la Biblioteca Pública de la Gran Manzana, donde tenía lugar una de las escenas más míticas de la película.

1- El Planeta de los Simios

El Planeta de los Simios es una de esas películas que, en caso de no haber visto, ya no tiene ningún sentido al tener el final más que bombardeado. Si tienes curiosidad por ver la playa original (sin cabeza de la Estatua de la Libertad por el medio, claro está), la podéis encontrar en Malibú, al ladito de Los Angeles, en un lugar llamado Playa Westward. Si tienes curiosidad por ahondar más en los lugares donde se rodó la película, el rancho Fox, al noroeste de Los Angeles. Eso sí, en la playa debe haber cola para hacer aquello de “¡¡Maldigo las guerras!! ¡¡Os maldigo a todos!!”, así que, para esperar, disfrutad de las costas de Malibú. Sí, ya sé que es duro. ¡Alguien tiene que sacrificarse para sacar la típica foto!

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