Camino de Santiago: Unas vacaciones difíciles de olvidar

Cartel del Camino de Santiago

Cada año son más las personas que cogen sus zapatillas, piden vacaciones y se dedican a caminar en peregrinaje hacia Santiago de Compostela en el bien conocido por todos Camino de Santiago. Pero, ¿cómo empezó? ¿Qué es lo que llevó a los primeros peregrinos a ir a la ciudad? ¿Qué es lo que hay que llevar, desde dónde empezar y por qué hacerlo? Hoy intentaremos dar respuesta a todas las pregunas que podáis tener sobre un viaje tan importante como este.

Y es que el camino de Santiago puede cambiar la vida de cualquiera que se atreva a hacerlo. Eso pensaron los primeros peregrinos que, en el siglo IX, comenzaron a ir a psotrarse ante los restos del Apóstol Santiago, supuestamente enterrado allí. El movimiento fue creciendo poco a poco durante el siglo X, donde la peregrinación era una práctica habitual en lugares como la propia Santiago, Jerusalén o Roma. La ruta jacobea se consolidó y los monarcas de los diferentes reinos españoles hacen más fácil la peregrinación

Pero no fue hasta el siglo XII que tuviera el empuje definitivo, hasta llegar a nuestros días más repleto de fuerza que nunca. Aunque es cierto que el camino ha sufrido altibajos, desde que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco su importancia ha sido decisiva en la promoción de España como país cultural, sumado a la decisión, en 1993, de potenciar su valor como un recurso turístico (algo que ha hecho que, en. Y es que cada vez son menos los que realizan esta tradición movidos por la fe religiosa: La gran mayoría de personas lo hacen como experiencia de vida, como tradición cultural o, simplemente, movidos por sus ansias de aventura.

Sea cual sea tu motivo para viajar hasta Santiago, debes saber que hay un buen montón de caminos, y seguro que alguno pasa cerca de ti (mira en Internet, hay lugares desde practicamente todos los puntos de la península). Para viajar, es importante tener el llamado “pasaporte peregrino” (que se puede conseguir o bien en la ciudad de origen, o bien en alguna asociación de amigos del Camino de Santiago, o en albergues de peregrinos). Con él en la mano, deberemos marcar nuestro punto de salida y recoger sellos de las iglesias o albergues de las ciudades por las que pasemos (al menos dos por día), demostrándonos dignos de la Compostelana.

Realizada por Jesús Perez Pacheco

La Compostelana o Certificado Compostelano es lo que acredita que hemos peregrinado a lo largo del Camino de Santiago o, lo que es lo mismo, que hemos hecho 100 kilómetros a pie o 200 a caballo o bicicleta. Este certificado se dará, a la entrega del “pasaporte peregrino”, en la Oficina de recepción de peregrinos de Santiago de Compostela, cerca de la Catedral.

Si tenéis pensado ir al Camino de Santiago, no podéis dejar de llevar algunas cosas en vuestra mochila. Y es que para ir no podéis dejar de tener una mochila de entre 45-55 litros de capacidad, que se regule bien a vuestra espalda para evitar problemas de cansancio y contracturas posteriores. En su interior deberéis llevar ropa, dependiendo de la estación en la que estéis (no se puede olvidar el poncho para resguardarse de la posible lluvia), una esterilla y productos para la ducha, además de un botiquín para emergencias y, por supuesto, la documentación. A ella debe ir atado un saco de dormir, por si acaso.

Antes de marchar, no olvidéis hacer una lista con las cosas que corréis peligro de dejaros: Un despertador, detergente y pinzas para la ropa, papel higiénico, pañuelos, dinero, cantimplora y todo lo que creáis imprescindible en vuestra aventura. Y sobre todo, pensad que podréis entablar amistad con mucha gente diferente. Eso sí, no esperéis a ir hasta el próximo año Xacobeo (cuando el 25 de Julio cae en domingo, un año en el que el camino dobla su cantidad habitual de peregrinos), ya que no veremos uno nuevo hasta el 2021.

Esta tradición, que en 1981 apenas movió a 300 peregrinos, ahora cuenta por cientos de miles los que llegan a rendirse ante los restos del apóstol Santiago. Religioso o no, es una experiencia difícil de olvidar, y que se puede hacer en cualquier época del año. ¿Os apuntáis?

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