Los parques de atracciones menos divertidos del mundo

La película decía que las bicicletas son para el verano, pero claro, los tiempos cambian y ahora una mísera bici no parece tan emocionante como una montaña rusa con veinte loopings y ocho giros mortales (qué cosas, ¿eh?). La verdad es que en España no nos podemos quejar, entre Port Aventura, el Parque Warner, Terra Mágica y los parques de atracciones locales, como el Tibidabo o el Parque de Atracciones de Madrid. Pero… ¿Y en otros lugares? ¿Qué tienen para divertir a la muchachada, ansiosa por subir al sitio con más emociones por metro cuadrado del lugar? ¡Preparaos para alucinar con los parques de atracciones menos divertidos del mundo! Porque viajar no siempre es sinónimo de diversión.

Dickens World (Reino Unido)

La diversión: Dickens World es, como su propio nombre indica, un parque de atracciones (llamado por ellos mismos “experiencia interactiva, increíble y multi-sensorial”) en el que iremos a la Inglaterra del siglo XIX, con sus vistas, sonidos y olores (y sí, esto último forma parte de su publicidad, dios sabe por qué). Entre medias nos encontraremos con personajes de Dickens y podrás divertirte navegando en un bote (donde, además, te contarán la historia de Magwitch escapando de la cárcel en Grandes Esperanzas, para que no pierdas la oportunidad de aprender en lugar de divertirte sin más) o yendo a ver a animatronics contando la historia de Charles Dickens. ¡Y la diversión solo acaba de empezar!

La mejor atracción: Sin duda alguna, la atracción por la que merece la pena ir hasta Dickens World es una llamada La Sala de Escuela, donde un profesor nos dará clase y… ¡Bueno, pues ya está! ¡Diviértete con un profesor del siglo pasado mirándote mal y obligando a cumplir férreas normas! ¡Responde solo cuando te pregunten y descubre si puedes ser el ojito derecho del profesor para ganarte su apoyo! Jo, ¿quién quiere el Dragón Kahn teniendo la oportunidad de dar clase?

Harmonyland (Japón)

La diversión: ¿Te gusta Hello Kitty? Vale, pero… ¿Te gusta de forma maniaca y obsesiva? ¿No puedes parar de comprar muñecos de la gata y crees que nunca jamás se te pasará el cariño por algo tan rematadamente monísimo? Entonces Harmonyland es para ti, un paraíso: Dos montañas rusas, viajes en barco, autos de choque, noria… ¡Y todo ello con Hello Kitty y el resto de sus amigos mirándote con una sonrisa! Sí, da mucho, muchísimo miedo.

La mejor atracción: Dado que las montañas rusas (“Adorable Angel” y “Montaña rítmica”) son para niños pequeños y la noria no es nada que no hayamos visto (solo que la caja en la que te montas es, de manera espeluznante, la cara de Hello Kitty o sus amigos), nos quedamos con el Sky Jet, que suena mucho mejor de lo que es. Según su página web, la cosa trata de que, ojo, ¡conducirás un jet tú mismo! ¡Eh! ¿Dónde hay que apuntarse? A la hora de la verdad, el jet es un pequeño trenecito chú-chú que solo puede ir dando vueltas por la Plaza Pájaro Blanco. Jo, esto es la diversión más pura.

La República de los Niños (Argentina)

La diversión: La República de los Niños es un lugar misteriosamente similar a Disneyworld, y en el que, según su propia página web (y solo ahí, ya que no hay señales de que hiciera ningún viaje a Argentina), Walt Disney estuvo y tomó datos variados. El parque fue creado por la fundación de Eva Perón y su idea es hacer crecer la creatividad de los niños y aprender la Constitución Argentina. Jo, esto suena divertidísimo, ¿eh? En la propia portada de su web anuncian los puntos fuertes de La República de los Niños: ¿Quieres conocer un mundo mágico de castillos? ¿Quieres viajar en un tren de época? ¿Quieres navegar en un barco por el lago? ¿Quieres ordenar las cabritas, conocer muchos animalitos y aprender a hacer pan? Jo, es eso en lo que todo el mundo piensa al ir a un parque de atracciones, sin duda.

La mejor atracción: Aunque hay atracciones (pagando más dinero, claro) tan apasionantes como un tobogán inflable o un tren de la bruja, nos tenemos que quedar con el museo internacional del muñeco, una colección con… bueno, con muñecos de diferentes países. ¡Y todos ellos mostrando sus costumbres típicas y la ropa del lugar! Ah, y si esto no es suficiente para coger un avión e ir a Argentina mañana mismo, baste decir que en ocasiones se forma un Gobierno Infantil en el que hay que elegir a un presidente, vicepresidente, diputados y senadores, y empezar a discutir temas que tengan que ver con los niños. Ya veo a Eva Perón diciendo “¡Oh, mírales, están comprendiendo la democracia! Si, no se divierten nada, pero qué es mejor, ¿eh?”.

Diggerland (Reino Unido)

La diversión: A lo largo y ancho del Reino Unido no hay uno, sino cuatro parques Diggerland, abiertos desde el año 2000 y basados en, bueno, el mundo de las excavadoras. Sí, como suena. De  hecho, su mascota no es sino una excavadora con ojos y brazos sonriendo. Porque, claro, la gente está últimamente con las máquinas de construcción como loca. Entre otras actividades, los niños podrán conducir excavadoras, montarse en ellas para ver el mundo desde lo alto o celebrar un cumpleaños que nunca se podrá olvidar (y eso es totalmente cierto: ¿Quién podría olvidar su cumpleaños en un parque repleto de vehículos mortalmente enormes?

La mejor atracción: Entre atracciones tan repletas de diversión como un trenecito conducido por una excavadora o un “mareador”, nos encontramos con el Sky Shuttle, que nos levantará hasta 15 metros en el aire, y donde podrás ver… bueno, el parque de excavadoras desde lo alto (tampoco demasiado, no nos vamos a engañar). ¿Qué niño no querría celebrar su cumpleaños en el sitio más deprimente sobre el planeta tierra? ¡Y ahora solo por 21 euros por persona! ¿Quién podría decir que no?

Holy Land Experience (Orlando, Estados Unidos)

La diversión: Vuelve a la tierra de la Biblia gracias a un museo bíblico repleto de diversión. Ya lo dice su página web: ¡Es educativo! ¡Es inspirador! ¡Es teatral! ¡Es histórico! ¡Las cuatro cosas que más gustan a los niños hoy en día! ¿Montañas rusas? ¿Quién las quiere, teniendo una réplica exacta del lugar donde fue enterrado Jesucristo, o un pequeño musical sobre el Antiguo Testamento? ¡El sitio perfecto para encontrarse con Ned Flanders!

La mejor atracción: Si tienes poco con las emociones que Holy Land Experience te trae, es que mereces perecer: Visitar a Jonás en la tripa de la ballena, asistir a la Ultima Cena y sacarte una foto junto a Jesús, ver una réplica de Belén, ver una misa en directo… ¡O ver un viaje de 55 minutos sobre la Biblia! Ningún niño se puede resistir a esto. ¡Y no te olvides de comer en Los Gustos del Centurión o La Esquina de Simón! ¿Darán para comer una bandeja de pan consagrado?

Esta entrada fue publicada en Curiosidades y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.