Viajar como mochilero: La mejor alternativa para el joven aventurero

Realizada por Josh Parrish

Si crees que ser mochilero es, simplemente, cargar la mochila a la espalda e ir por lugares baratos buscando un sitio donde comer y dormir o crees que los mochileros son simples perroflautas sin nada mejor que hacer, piensa de nuevo. Y es que este es más que un hobby: Es todo un movimiento que promueve una filosofía de vida diferente a la del viajero habitual, más contemplativa y original. ¿Estás interesado en viajar de mochilero? ¿Has pensado alguna vez que puede ser interesante?

Pues como tú hay mucha más gente de la que crees ahí fuera, especialmente jóvenes que tienen mucho tiempo libre en vacaciones y que quieren disfrutar tanto del viaje en sí mismo como del lugar de destino. Mientras que, para la mayoría de los viajeros habituales, el viaje en sí mismo es una simple complicación en forma de avión que vivir antes de llegar al destino deseado, para los mochileros son tan importantes las experiencias vividas en zonas rurales antes de llegar al sitio final como lo que ocurra cuando se llegue a la ciudad que se pretende visitar.

Y, por supuesto, nada de quedarse en lujosos hoteles de cinco estrellas: Los mochileros prefieren la sencillez de los hostales o los albergues de juventud, así como desplazamientos baratos, desde el transporte público hasta el autostop. Toda una experiencia en la que conocer a otros mochileros, hacer amigos y disfrutar de la esencia de los viajes: Viajar.

No esperes caras largas entre los mochileros: Entre ellos hay siempre (o debería haber) un ambiente de camaradería y amistad. Ya que hacen un viaje de este estilo, lo lógico es querer relacionarse con todo el mundo y estar abiertos a experiencias variadas. ¿A que la idea de ser mochilero parece interesante? Pues vamos a ver qué es lo que tienes que tener en cuenta si te decides a ir por la carretera.

Realizada por Garry Knight

En primer lugar hay que tener siempre en cuenta que viajar en grupo, y más siendo joven (por todos los descuentos que la edad conlleva), va a aminorar costes: Desde la posibilidad de compartir apartamento y gastos hasta poder llenar habitaciones en hostales. Por supuesto, todas las reservas deben ser hechas con antelación vía Internet para evitar sorpresas desagradables. Por muy mochileros que seamos, nunca está de más tener el viaje planificado.

Aunque, según recomiendan los que han hecho muchos viajes con la mochila a la espalda, no debe estar todo tan planificado como en un viaje de agencia: Precisamente la ventaja que ofrece el ser mochilero es que los planes pueden variar, hay lugares que te encontrarás por el camino que te maravillarán y en los que querrás quedarte más tiempo, sacrificando quizá visitas a museos o iglesias en la ciudad de destino.

Obviamente, sí hay que tener planeado cuál va a ser el presupuesto final del viaje, y tener un pequeño diario con los gastos ocasionados por este. Nadie quiere quedarse tirado en mitad de Londres con dos libras en el bolsillo. Pese a todo, siempre hay entradas gratuitas (o descuentos) para entrar a museos o conciertos, y las llamadas telefónicas carísimas forman parte del pasado gracias a las zonas con WiFi libre, un portátil y Skype.

Y lo más importante: Disfruta. Irse de mochilero no está al alcance de todos, y es una experiencia que puede ser irrepetible. Conoce gente, visita ciudades, vive experiencias y pásatelo como nunca antes te lo has pasado. Deshiníbete y, simplemente, vive la mejor experiencia de tu vida. ¿Cuántas veces vas a poder escuchar un ofrecimiento como este?

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